"El porvenir se identifica con la duración de una derrota sin fin, que no acababa con el paso de los años, que permanece en las calles y en la piel hasta convertirse en una rutina.
Te llaman porvenir
porque no vienes nunca
Te llaman : Porvenir,
y esperan que tu llegues
como un animal manso
a comer en su mano.
Pero tu permaneces
más allá de las horas,
agazapado no se sabe dónde.
,,,Mañana!
Y mañana será otro día tranquilo,
un día como hoy, jueves o martes,
cualquier cosa y no eso
que esperamos aún, todavía, siempre.
(Sin esperanza, con convencimiento 1961)
El futuro es otra cosa, un lugar más lejano que nos mira de cerca y nos ayuda a movernos sobre la piel de los días, sin naufragar en los adverbios aún, todavía y siempre. Es una quilla de barco que golpea elagua y se esfuerza en abrir las oloas. Alguien que reconoce el dolor, asume el sufrimiento, intenta el amor, admite la luz y sigue caminanado, porque la narración no está cancelada:
Pero nada es aún definitivo.
Mañana he decidido ir adelante,
y avanzaré,
mañana me dispongo a estar contento,
mañana te amaré, mañana
y tarde,
mañana no será lo que Dios quiera.
Mañana gris, o luminosa, o fría,
que unas manos modelan en el viento,
que unos puños dibujan en el aire.
Nada era aún definitivo..."
Mañana no será lo que Dios quiera – Luis García Montero sobre Ángel González
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